SUCESIÓN - PARTICION ANTICIPADA -DIVISION DE CONDOMINIO - CONDOMINIO DIVIDIDO - QUERER LA PARTE - ANTES DE TIEMPO - PEDIR LA PARTE - POSESION PREVIA - DURACION SUCESION - POSESION - INGRESO - ACUERDO BIENES - ACUERDO DE DIVISION DE BIENES - SOLUCION

 

LA PARTICIÓN ANTICIPADA EN EL NUEVO CÓDIGO CIVIL Y COMERCIAL DE LA NACIÓN ARGENTINA.

 

Por el doctor Juan Carlos Muse Generch.

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Introducción.

 

Normas que se imponen a la partición definitiva.

 

El proceso particionario y la partición anticipada.

 

¿Qué es lo que se anticipa entonces?. Conclusión.

 

 

Introducción.

 

Nos encontramos ante una norma sin precedentes sin antecedentes legislativos, me refiero a la partición anticipada, prevista en el Art. 2002 del nuevo Código Civil y Comercial de la Nación. El mismo dice:

“Partición anticipada. A petición de parte, siempre que concurran circunstancias graves, el juez puede autorizar la partición antes del tiempo previsto, haya sido la indivisión convenida u ordenada judicialmente.”

Justamente por la falta de antecedentes legislativos, en principio, es una norma dura de entender, solamente se señala que “deben concurrir circunstancias graves”, que ameriten o meritúen, en consecuencia, la anticipación a la partición.

La partición, involucra la división del condominio, cada uno de los herederos, recibe su “parte” exclusiva y el condominio finaliza.

El problema del trámite de la partición definitiva.

El tema central es que mas allá de la amplitud de la norma no hay autor que indique participada a qué. Y entiendo que es anticipada a la partición convencional, es decir, conforme a la legislación vigente de orden procesal, la partición sólo puede convenirse, hacerse extrajudicialmente o una vez establecido el estado del activo y del pasivo hereditario. Una serie de requisitos adicionales involucran la designación de ciertos funcionarios para establecer ese activo y ese pasivo, amén de lo que resulta de las legislaciones procesales locales.

En el Código Civil y Comercial de la Nación Comentado, cuyos directores son Julio César Rivera y Graciela Medina, en el tomo Ven páginas 476/477 solamente se destaca, que cualquiera de los condóminos puede solicitar, es decir, está legitimado a pedir esa partición.

Pero no se destaca anticipada a qué.

Se entiende a la partición convencional, las que, involucran una serie de actos, como el pago de deudas, legados, créditos a favor y en contra de la sucesión, conformación del acervo hereditario, pago de honorarios, pago de impuestos. Creo que, en el caso, no se da la hipótesis de la partición convencional, precisamente porque las acciones que además emergen del proceso sucesorio, que hacen a la composición definitiva del acervo hereditario, que permite establecer de manera definitiva el activo remanente, permiten directamente ir sin mas a la partición convencional. Por lo que resta pensar anticipada en el proceso. Pero si es anticipada durante el curso del proceso, entonces estamos en presencia de derechos no definidos sobre los bienes que componen la masa hereditaria.

Son entonces o derechos en expectativa, caso, por ejemplo, de acción de petición de herencia, caso de falta de pago de legados o de créditos contra la sucesión, y, en definitiva, el pago de todos los impuestos, tasas, contribuciones, honorarios, impuestos debidos por el causante, a pagar, inscripción de la declaratoria de herederos, avalúo, inventariador, tasador, lo cual es designado de manera conjunta con quien va a realizar la partición judicial y definitiva.

Solamente de esta manera es concebible una partición con la división de los activos de la masa hereditaria que se transmite.

Borda (tratado) ha dicho que “La partición es, pues, el acto mediante el cual los herederos materializan la porción ideal que en la herencia les tocaba, transformándola en bienes concretos sobre los cuales tienen un derecho exclusivo. (pág. 187)

Según Maffia “La partición es el acto mediante el cual, normalmente, ha de concluir la comunidad hereditaria. Por obra de ella, la cuota aritmética y abstracta que cada uno de los coherederos tiene sobre la comunidad ha de traducirse materialmente en bienes determinados, sobre los cuales adquirirá derechos exclusivos” (pág. 363).

Sin embargo, en el derecho procesal, el administrador, tiene funciones como entablar demandas a favor de la sucesión, responder demandas contra la sucesión y hacer cuanto mas haga o favorezca al acervo hereditario y su conservación y preservación contra cualquier ataque o aventura jurídica. Debe reconocer deudas que se presenten como líquidas y exigibles dictadas estando en vida los causantes, no así las eventuales o conjeturales.

El tasador, por su lado, establece el valor de los bienes relictos en su faz activa, el administrador obtiene a su vez los pasivos, y resulta entonces que los bienes relictos, en su faz activa, tasada, previo descuento de la parte del pasivo hereditario, reparte los bienes procurando hacerlo en especie.

 

Normas que se imponen a la partición definitiva.

 

Tenemos, por el lado del Código Procesal de la Nación: las siguientes normas: Art. 726. - Una vez aprobadas las operaciones de inventario y avalúo, si todos los herederos capaces estuviesen de acuerdo, podrán formular la partición y presentarla al juez para su aprobación. Podrán igualmente solicitar que se inscriban la declaratoria de herederos o el testamento. En ambos casos, previamente se pagará el impuesto de justicia, gastos causídicos y honorarios, de conformidad con lo establecido en este Código y en las leyes impositivas y de aranceles. No procederá la inscripción si mediare oposición de acreedores o legatarios. Art. 727. - El partidor, que deberá tener título de abogado, será nombrado en la forma dispuesta para el inventariador. Plazo. Art. 728. - El partidor deberá presentar la partición dentro del plazo que el juez fije, bajo apercibimiento de remoción. El plazo podrá ser prorrogado si mediare pedido fundado del partidor o de los herederos. Desempeño del cargo Art. 729. - Para hacer las adjudicaciones, el perito, si las circunstancias lo requirieren, oirá a los interesados a fin de obrar de conformidad con ellos en todo lo que acordaren, o de conciliar, en lo posible, sus pretensiones. Las omisiones en que incurrieren deberán ser salvadas a su costa. Certificados Art. 730. - Antes de ordenarse la inscripción en el registro de la propiedad de las hijuelas, declaratoria de herederos, o testamento en su caso, deberá solicitarse certificación acerca del estado jurídico de los inmuebles según las constancias registrales. Si se tratare de bienes situados en otra jurisdicción, en el exhorto u oficio se expresará que la inscripción queda supeditada al cumplimiento de las disposiciones establecidas en las leyes registrales. Presentación de la cuenta particionaria. Art. 731. - Presentada la partición, el juez la pondrá de manifiesto en la secretaría por diez días. Los interesados serán notificados por cédula. Vencido el plazo sin que se haya formulado oposición, el juez, previa vista al ministerio pupilar, si correspondiere, aprobará la cuenta particionaria, sin recurso, salvo que violare normas sobre división de la herencia o hubiere incapaces que pudieren resultar perjudicados. Sólo será apelable la resolución que rechace la cuenta. Art. 732. - Si se dedujese oposición el juez citará a audiencia a las partes, al ministerio pupilar, en su caso, y al partidor, para procurar el arreglo de las diferencias. La audiencia tendrá lugar cualquiera fuese el número de interesados que asistiere. Si quien ha impugnado la cuenta particionaria dejare de concurrir, se lo tendrá por desistido, con costas. En caso de inasistencia del perito, perderá su derecho a los honorarios. Si los interesados no pudieren ponerse de acuerdo, el juez resolverá dentro de los diez días de celebrada la audiencia.

Estas normas son similares a las que se presentan en el Código Procesal Civil y Comercial de la Provincia de Buenos Aires para la partición definitiva de los bienes.

En igual sentido el nuevo Código Civil y Comercial de la Nación establece trámites para la partición definitiva, sosteniendo aproximadamente las mismas pautas.

Todo ello conlleva un consumo de tiempo procesal útil extenso.

Las normas que imperan en el Código Civil y Comercial de la Nación son las siguientes: Art.  2373. Partidor. La partición judicial se hace por un partidor o por varios que actúan conjuntamente. A falta de acuerdo unánime de los copartícipes para su designa ción, el nombramiento debe ser hecho por el juez. Art. 2374. Principio de partición en especie. Si es posible dividir y adjudicar los bienes en especie, ninguno de los copartícipes puede exigir su venta. En caso contrario, se debe proceder a la venta de los bienes y a la distribución del producto que se obtiene. También puede venderse parte de los bienes si es necesario para posibilitar la formación de los lotes. Art. 2375. División antieconómica. Aunque los bienes sean divisibles, no se los debe dividir si ello hace antieconómico el aprovechamiento de las partes. Si no son licitados, pueden ser adjudicados a uno o varios de los copartícipes que los acepten, compensándose en dinero la diferencia entre el valor de los bienes y el monto de las hijuelas. Art. 2376. Composición de la masa. La masa partible comprende los bienes del causante que existen al tiempo de la partición o los que se han subrogado a ellos, y los acrecimientos de unos y otros. Se deducen las deudas y se agregan los valores que deben ser colacionados y los bienes sujetos a reducción.  Art. 2377. Formación de los lotes. Para la formación de los lotes no se tiene en cuenta la naturaleza ni el destino de los bienes, excepto que sean aplicables las normas referentes a la atribución preferencial. Debe evitarse el parcelamiento de los inmuebles y la división de las empresas. Si la composición de la masa no permite formar lotes de igual valor, las diferencias entre el valor de los bienes que integran un lote y el monto de la hijuela correspondiente deben ser cubiertas con dinero, garantizándose el saldo pendiente a satisfacción del acreedor. El saldo no puede superar la mitad del valor del lote, excepto en el caso de atribución preferencial. Excepto acuerdo en contrario, si al deudor del saldo se le conceden plazos para el pago y, por circunstancias económicas, el valor de los bienes que le han sido atribuidos aumenta o disminuye apreciablemente, las sumas debidas aumentan o disminuyen en igual proporción. Si hay cosas gravadas con derechos reales de garantía, debe ponerse a cargo del adjudicatario la deuda respectiva, imputándose a la hijuela la diferencia entre el valor de la cosa y el importe de la deuda. Las sumas que deben ser colacionadas por uno de los coherederos se imputan a sus derechos sobre la masa. Art. 2378. Asignación de los lotes. Los lotes correspondientes a hijuelas de igual monto deben ser asignados por el partidor con la conformidad de los herederos y, en caso de oposición de alguno de éstos, por sorteo. En todo caso se deben reservar bienes suficientes para solventar las deudas y cargas pendientes, así como los legados impagos. Art.. 2379. Títulos. Objetos comunes. Los títulos de adquisición de los bienes incluidos en la partición deben ser entregados a su adjudicatario. Si algún bien es adjudicado a varios herederos, el título se entrega al propietario de la cuota mayor, y se da a los otros interesados copia certificada a costa de la masa. Los objetos y documentos que tienen un valor de afección u honorífico son indivisibles, y se debe confiar su custodia al herede ro que en cada caso las partes elijan y, a falta de acuerdo, al que designa el juez. Igual solución corresponde cuando la cosa se adjudica a todos los herederos por partes iguales. Art. 2380. Atribución preferencial de establecimiento. El cónyuge sobreviviente o un heredero pueden pedir la atribución preferencial en la partición, con cargo de pagar el saldo si lo hay, del establecimiento agrícola, comercial, industrial, artesanal o de servicios que constituye una unidad económica, en cuya formación participó.

En caso de explotación en forma social, puede pedirse la atribución preferencial de los derechos sociales, si ello no afecta las disposiciones legales o las cláusulas estatutarias sobre la continuación de una sociedad con el cónyuge sobreviviente o con uno o varios herederos. El saldo debe ser pagado al contado, excepto acuerdo en contrario. Art. 2381. Atribución preferencial de otros bienes. El cónyuge sobreviviente o un heredero pueden pedir también la atribución preferencial: a.         de la propiedad o del derecho a la locación del inmueble que le sirve de habitación, si tenía allí su residencia al tiempo de la muerte, y de los muebles existentes en él; b.         de la propiedad o del derecho a la locación del local de uso profesional donde ejercía su actividad, y de los muebles existentes en él; c.         del conjunto de las cosas muebles necesarias para la explotación de un bien rural realizada por el causante como arrendatario o aparcero cuando el arrendamiento o          aparcería continúa en provecho del demandante o se contrata un nuevo arrendamiento con éste.   Art. 2382. Petición por varios interesados. Si la atribución preferencial es solicitada por varios copartícipes que no acuerdan en que les sea asignada conjuntamente, el juez la debe decidir teniendo en cuenta la aptitud de los postulantes para continuar la explotación y la importancia de su participación personal en la actividad. Art. 2383. Derecho real de habitación del cónyuge supérstite. El cónyuge supérstite tiene derecho real de habitación vitalicio y gratuito de pleno derecho sobre el inmueble de propiedad del causante, que constituyó el último hogar conyugal, y que a la apertura de la sucesión no se encontraba en condominio con otras personas. Este derecho es inoponible a los acreedores del causante. Art. 2384. Cargas de la masa. Los gastos causados por la partición o liquidación, y los hechos en beneficio común, se imputan a la masa. No son comunes los trabajos o desembolsos innecesarios o referentes a pedidos desestimados, los que deben ser soportados exclusivamente por los herederos que los causen.

 

El proceso particionario y la partición anticipada.

 

Podemos preguntarnos cuál es la parte de proceso que se adelanta con la partición anticipada.

La jurisprudencia no admitió salvo acuerdo de los herederos la partición parcial, es decir, la que se realizó en favor de parte de los mismos.

 

¿Qué es lo que se anticipa entonces?. Conclusión.

 

Dado que, si llegamos a ejecutar este mecanismo cuasi perfecto, entiendo que previamente los bienes deben ser tasados, tomar la parte activa de los bienes relictos y no la parte del pasivo hereditario, no deberían surgir problemas que surjan de manera evidente en las normas precedentes, como el derecho real de habitación del cónyuge, y el derecho otorgado por partición anticipada, no puede consistir en otra cosa que derechos en expectativa, es decir, sujetos a convalidación por partición judicial o extrajudicial. Las circunstancias graves a los que apunta la norma relativa a la partición anticipada, no pueden extenderse mas allá de la confirmación por cuenta particionaría definitiva, y el otorgamiento de la posesión del bien pretendido por el heredero. No hay otro camino a seguir, en términos generales, por cuanto de otra manera, podrían vulnerarse derechos de acreedores, cargas de la masa, legados, cambios de valor venal, y a lo sumo conforma una suerte de manifestación de voluntad de parte del peticionante, para que se le asignen derechos de los cuales no podría luego arrepentirse.

Pero si, el pedido de partición anticipada, daría la posibilidad de hacer o ejercer una posesión que sería igual a la partición definitiva, con la sola diferencia de que el derecho que pretende ejercer de manera anticipada, no sólo le ata por sus propios actos, a la partición definitiva y a las consecuencias que resultarán de la misma ( caso de embargos sobre una propiedad inmueble pretendida, por ejemplo ). Es que así también constituye un peligro que asume el propio peticionante en función de las deudas que deben abarcar dicho bien asignado provisionalmente, sino que ya no participaría de todo el resto de los bienes que integrarían el acervo hereditario y que sean determinados e incorporados a la sucesión.

Juegan, en consecuencia, a cargo del peticionante, estos riesgos. Y entiendo que por “circunstancias graves” las que puedan surgir de un proceso sucesorio conflictivo y extenso, que impida el ejercicio de una posesión sobre alguno de los bienes relictos como si le fuera asignado de manera definitiva, asumiendo quien reclama la partición anticipada los riesgos indicados, y demostrando la necesidad de entrar en una posesión exclusiva y excluyente. De esta posesión efectuada a modo de partición con uso exclusivo y excluyente, no deben seguirse perjuicios para la masa hereditaria en general, ni mucho menos a terceros, circunstancias éstas que el juez debe evaluar con sumo cuidado conjuntamente con las llamadas “circunstancias graves”. Menos complejo será la partición anticipada, cuanto mas se demuestre la falta de afectación a derecho alguno seguido de la posesión condicionada a la partición definitiva.

 

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